Cocinando Crema de espinacas

Cena rapida de Crema de espinacas ¡Facilísimo!.


Una crema de espinacas es un plato de cuchase totalmente deliciosa, con un sabor suave merced a la nata líquida y que es verdaderamente simple de preparar. Además, como verás ahora, no necesitas un elevado número de ingredientes para obtener una crema excelente.

Personalmente, los platos de cuchara son imprescindibles en cualquier día del año, tanto las cremas frías como las calientes, pues son una de las comidas más fáciles de preparar y en las que puedes disfrutar todo género de sabores.

En esta ocasión, hemos preparado una crema de espinacas con verduras congeladas, mas puedes usar las espinacas frescas para prepararlo. Esto va en cuestión de comodidad y de gustos de cada uno de ellos, pero veréis que la preparación es aproximadamente la misma.

Eso sí, para rebajar el sabor fuerte que pueden tener las espinacas hemos utilizado un poquito de nata líquida, lo que al final produce un sabor afín al de las espinacas a la crema. Si no te agrada el sabor de la nata o bien no tienes en casa, siempre y en todo momento puedes añadir al final un poco de queso crema para suavizarla.

Crema de espinacas: Ingredientes

  • 500 gr de espinacas (congeladas o bien frescas)
  • 100 ml de nata líquida
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua

Crema de espinacas: Preparación

Limpia y corta la cebolla.

En la cacerola que vayas a emplear para hacer la crema de espinacas, echa un chorro de aceite y añade la cebolla con un poco de sal así como el diente de ajo pelado, deja que se vaya pochando poco a poco.

Si vas a usar las espinacas frescas, lávalas y las incorporas a la cacerola. Remueve un momento.

Si vas a usar espinacas congeladas échalas de manera directa a la cacerola, sin necesidad de descongerlarlas previamente. Cubre las espinacas con agua o bien un caldo que te guste, pero ten en cuenta que si echas excesiva agua vas a tener una crema muy líquida y con poco sabor, pues las espinacas ya sueltan agua por sí.

Déjalas cociendo unos 10 minutos aproximadamente, verás de qué manera se ha descongelado y están las espinacas cocidas.

Después, echas un chorrito de nata líquida (o el queso crema) y remueves bien. Tríturalo todo con una batidora a fin de que quede una textura mantecosa y fina.

Si te sobra no pasa nada, métela en tarros de cristal y a la nevera una vez que esté fría, aguanta unos días en perfectas condiciones.

¡A disfrutar!

Cremas: recetas

Si deseas conocer otras recetas de cremas a fin de que puedas cambiar en sabores y verduras en casa, a continuación te dejamos otras recetas de lo más interesante ya que las puedes disfrutar tanto frías como calientes, a gusto de cada uno y verdaderamente deliciosas:

En esta web de cocina encontraras de todo sobre cenas rapidas para san valentin