Cocinando Rosquillas de yema

Preparando Rosquillas de yema facil.


Las he llamado rosquillas de yema pues es lo que son mas realmente estas rosquillas en mi casa siempre se han llamado “Rosquillas de Alcalá”. Y es que ha de ser que en esa bonita ciudad universitaria – a la que tengo singular cariño desde que unos buenos amigos me llevaron a pasearla – son famosos por ser los autores o bien los mayores elaboradores de estos tesoros tan dulces. No os voy a mentir,  no soy muy de dulce por norma general y me cuesta bastante tomar un bollo o algo de este tipo para desayunar o bien para merendar mas con estas rosquillas tengo una debilidad especial. Va a ser por el hojaldre, va a ser por la yema o va a ser por la combinación de las 2 mas os prometo que son completamente adictivas si bien no se quedan cortas en calorías, no os voy a engañar.

“Las Rosquillas de Yema son un dulce propio de Alcalá de Henares que se pueden encontrar en algunos sitios de la villa de Madrid – y de Cantabria, ojo – y que su mezcla de hojaldre y yema las hace verdaderamente deliciosas”.

Pero además de hacerlas en casa os contaré un secreto realmente bien guardado que a todo aquel que se lo desvelo le produce amor por mí cuando lo descubre: en Cantabria asimismo hacen estas rosquillas y, que no me mate absolutamente nadie, son las mejores que he comido nunca, incluso las del propio Alcalá. Las realizan en la Confitería Maria Luisa de Liérganes y las venden en algunos puntos de Santander capital como las Mantequerías Cántabras de El Sardinero y son una genuina insensatez golosa, el pecado en el que todos desearéis caer. En casa las adquirimos cada vez que vamos al norte y nos traemos unas cuantas cajas extra para amigos aunque tendréis que informar que el consumo es rápido a fin de que no se estropeen puesto que son cien por cien artesanales y naturales.

Rosquillas yema corte 2

Para elaborarlas en casa quitándonos el lío de hacer el hojaldre casero – algo muy tedioso si no se tiene la maquinaria concreta (una laminadora) – compraremos unas placas de hojaldre de las que vienen congeladas o refrigeradas y vamos a trabajar realmente bien en hacer la yema a fin de que quede perfecta, llena de sabor y jugosidad, ya que es lo que le dará valor a nuestras rosquillas. Ya sabéis que cuando se manipula el huevo hay que tener mucho cuidado  y no pasarnos de temperatura puesto que sino más bien cuajará, lograremos una tortilla francesa, y se fastidiará la preparación por completo. Por cierto, hablando de yema, ¿sabéis otro dulce con esta que asimismo me maravilla? Las exquisiteces de mazapán de Santurrón Tomé que hacen en Toledo, rellenas, gloria bendita.

Bueno, vamos a por la receta, veréis que cosa más buena.

Rosquillas de yema

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Serves: 8

 

  • 2 planchas rectangulares de hojaldre
  • 6 yemas de huevos de corral
  • 360gr de azúcar
  • 120gr de agua
  • 50gr de agua
  • 220gr de azúcar glas
  1. Colocamos las 2 planchas de hojaldre la una encima de la otra, las cortamos por la mitad y las volvemos a colocar las 2 sobre las otras 2 para de esta forma formar cuatro capas.
  2. Con la ayuda de un cortapastas circular o bien algo parecido hacemos los redondeles externos y con algo más pequeño quitamos el centro de nuestras rosquillas para hacer los agujeros. Los ponemos encima de una bandeja de horno con papel vegetal puesto, adecuadamente separados y enhornamos en el horno precalentado a doscientosºC hasta que suban bien y comiencen a dorarse por arriba.
  3. Sacamos del horno y dejamos enfriar.
  4. Para la crema de yema: en un cazo mezclamos el agua con el azúcar y lo dejamos hervir durante 4 minutos hasta que consigamos el punto del almíbar en hebra. Lo dejamos enfriar un par de minutos a fin de que no esté demasiado caliente.
  5. En un bol con la ayuda de unas varillas batimos las yemas y vamos incorporando el almíbar muy poquito a poco, en un hilito. Ponemos ese bol al baño maría y lo llevamos a calentar a lo largo de 3 minutos más sin parar de remover a fin de que no se cuaje pero sí se cocinen. Retiramos.
  6. Cuando la yema confitada ha enfriado sutilmente vamos mojando las rosquillas hasta la mitad en ella y las apoyamos sobre una reja para que la yema vaya cayendo sobre ellas y las concluya de humedecer enteras. Dejamos que se enfríen durante dos horas.
  7. Para el glaseado mezclamos 50gr de agua con 220gr de azúcar glass y vamos sumergiendo en esa mezcla las rosquillas hasta la mitad, de igual forma que hemos hecho ya antes, y las dejamos volver a escurrir sobre la reja hasta el momento en que la capa se solidifique bien.

3.2.1310