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Cocinando Salsa de tomate casera

Preparando Salsa de tomate casera para cena.


La salsa de tomate casera se prepara muy fácilmente y no supone ninguna gran dificultad, es más, os diría que son todo ventajas porque puedes darle tu toque personal y es considerablemente más sana que cualquier salsa que vayas a comprar.

En este caso, he preparado la salsa de tomate con un un bote de tomate triturado natural para ahorrar tiempo, pero podéis hacerla comprando tomates maduros. En este segundo caso, habría que escaldarlos en agua caliente para que sea más fácil pelarlos, se retira la piel y después se trocean ¡listo!

A las salsas de tomates les puedes agregar diferentes especias, todo depende del tipo de sabor que quieres que tenga o bien para el plato que quieras prepararlo. Por servirnos de un ejemplo, nosotros hemos añadido orégano y un chorro de vino tinto, ambos ingredientes quedan estupendos para hacer una salsa de tomate destinada a una boloñesa, así sea acompañando macarrones o canelones, queda realmente bien.

De igual manera, al prepararla en casa podéis escoger qué género de textura es la que más os gusta. Podéis hacer una salsa sin desmenuzar para que se aprecien todos y cada uno de los ingredientes o lograr una textura intermedia o finísima.

Salsa de tomate casera: Ingredientes

  • 800 gr. de tomate natural triturado o bien 3kg tomates maduros
  • 1 cebolla
  • Sal
  • Azúcar
  • 1 diente de ajo
  • Un chorro de vino tinto (opcional)
  • Pimienta negra recién molida
  • Orégano o bien albahaca
  • Aceite de oliva

Salsa de tomate casera: Preparación

Pela la cebolla y el diente de ajo, los cortas los dos en láminas finísimas.

Pones una cacerola al fuego con un chorro de aceite y cuando esté caliente añades la cebolla con un tanto de sal. Deja que se rehogue poco a poco y cuando se haya puesto transparente añades el ajo laminado, lo dejas unos minutos a fin de que se fría asimismo.

Una vez que veamos que la cebolla comienza a estar doradita se agrega el tomate triturado o cortado en pedazos con su jugo. Lo dejamos a fuego medio bajo para que se vayan mezclando los sabores y vaya reduciendo la salsa, eso sí, remueve de vez en cuando.

En el momento en el que veas que ha reducido prueba el tomate y echa una buena pizca de sal. Si ves que la salsa está ácida puedes echarle un poquito de azúcar. Estos pasos los vamos a ir repitiendo en ocasiones, probar la salsa y corregirla hasta que tenga el punto justo de sabor.

Mientras tanto, añadimos un buen chorro de vino tinto y las especias, en mi caso pimienta negra recién molida y orégano. Remueve bien y deja que se vaya haciendo otros siete minutos.

Cuando veas que ha reducido la salsa, pruebas a ver cómo está y corriges tanto de sal, azúcar, pimienta y orégano en el caso de que sea preciso. En esto no hay cantidades, esto va al gusto de cada uno.

Una vez que tengas la salsa en el punto que te guste, sólo queda decidir si la quieres triturar o si la dejas al natural. Si la desmenuzas con la batidora y quieres una textura aún más fina, puedes pasarla luego por un colador fino para retirar cualquier trozo que haya podido quedar.

Puedes usarla de manera directa o guardarla en recipientes de cristal, incluso puedes congelar salsa de tomate y sigue estando deliciosa.

Salsa de tomate frito casera

Hay muchas formas diferentes de preparar una salsa de tomate, entre aquéllas que uno aprende de su madre y las que acaba creando uno mismo, da sitio a infinidad de ocasiones.

El vídeo que os traigo a continuación es de De Rechupete y muestra otra forma diferente de preparar una salsa de tomate, añadiendo pimientos y guindillas a la mezcla, con lo que os dejo otra receta diferente para vuestra salsa de tomate casera:

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