Plato de 9 restaurantes en Madrid que tienes que conocer

Cocina facil 9 restaurantes en Madrid que tienes que conocer sin complicaciones.


Lleva ya una larga temporada dándose el fenómeno de los restaurantes fusión en las capitales. Se mezclan sin ton ni son el kimchi con la tortilla de patatas, los nigiris o bien los ceviches y así allá por donde vamos encontramos baos chiclosos, tacos de mentira y versiones del pulpo a la gallega que bien hubiese preferido el animal quedarse  como allí lo cocinan. El boom de la internacionalización gastronómica ha llevado a que hermosos restaurantes broten como setas con cocinas sin alma y sin carácter que vaticino que van a funcionar hasta que se pase eso de ser “la novedad” y luego cerrarán sus puertas uno detrás de otro. Llegados a este punto, me brota la duda de si son realmente los cocineros los que quieren hacer este género de propuestas sin identidad o bien el público el que ya no demanda cocinas con fundamento mas sí locales bonitos y mucho ambiente. ¿Alguien lo sabe?

Afortunadamente, de esta bacanal salen airosos ciertos – pocos – restaurants que crean sus apuestas propias, definen meridianamente qué cocina va a ser la suya y aunque mezclen algunos ingredientes de aquí y de allí la fusión que hacen es ordenada, con cabeza y muy disfrutona al paladar. Estos diez restaurantes son de aproximadamente reciente apertura y son un claro ejemplo de ello,

¿aún no los conoces?

kuoco

7 potencias – Kuoco 360ª

 

Kuoco 360º (Calle San Bartolomé catorce – novecientos once 99 cincuenta y tres setenta y siete)

En un pequeño y alargado local de chueca se han instalado el venezolano Rafa Bérgamo y su cocina fusión y sin fronteras que resultado de todos los viajes del cocinero por los diferentes países del planeta. Rafa cocina con mimo, adorando el producto – las visitas al mercado siempre y en toda circunstancia resultan en platos fuera de carta – y con propuestas muy gustosas y trabajadas, casi siempre y en todo momento redondas cuando entran en la boca y entretenidas. Con un coste medio que fluctúa los 30-35€, en Kuoco 360º comenzarán bien con el wonton crepitante relleno de pastor y piña o bien el muy, muy fresco, potente y atrevido 7 Potencias (una especie de ceviche a su forma), el curry verde de la pesca del día (en mi caso corvina) me recordó de forma directa a los que probé en el sudeste asiático contando con un punto de cocción perfecto del pez y el pulpo asimismo triunfó en la mesa. Me encantó el ragú de cordero y shiitake que bañaba unos gnocchi de arroz que sugerí a Rafa que friese para darles un toque crepitante y asimismo me parecieron gustosos los postres, consistentes y bastante dulces mas riquísimos. En suma, un lugar de fusión bien entendida.

Arroz de carrilleras - Recreo

Arroz de carrilleras – Recreo

Recreo (Calle Espartinas cinco – noventa y uno trescientos treinta y cuatro mil trescientos setenta y nueve)

Visité Recreo en el mes de agosto de 2016, nada más abiertos, y ya me di cuenta de que  Pablo Montero y Alejandro Díaz iban a dar mucho que charlar. Desde entonces, todo aquel que ha ido siempre ha salido encantado y es que cuando las cosas se hacen bien, se aprecia. Estos chicos han apostado por la sencillez, el sabor y el buen producto y prueban su talento con cosas tan fáciles como esas brochetas de brócoli y kimchi o los mejillones tigre al curry amarillo que ya son 2 tradicionales de su carta y que saben que no pueden eliminar. Pero acá hay considerablemente más, según la época hallarán buenos espárragos o buenas setas, arroces suculentos como el de carrillera o el de calamar, si cuando vayan tienen bonito escabechado o curado no vacilen en solicitarlo y si dan con cosas tan ricas como la berenjena con jamón ibérico, migas de pimentón y berro seguro que se quedarán prendados. Los postres son de menor interés mas cuentan con quesos bien escogidos para acompañar con alguna referencia bien escogida de la pequeña carta de vinos.

Sopa agripicante de cabra, tamal de queso y ajonegro - Gofio

Sopa agripicante de cabra, tamal de queso y ajonegro – Gofio

Gofio ( Calle Lope de Vega nueve – 91 quinientos noventa y nueve cuarenta y cuatro 04)

Únicamente con tres menús degustación en los que desarrollan su vena canaria, los chicos de Gofio son una de las apuestas más ricas, divertidas y fiables de las “novedades” capitalinas. Aquí se viene a jugar y a dejarse llevar por lo que cada día hayan preparado. Son recetas diferentes, con mucho producto de las islas y preparaciones poco oídas en la península mas llenas de sabor, con una genial relación calidad-precio y en el marco de un servicio simpatiquísimo que conquista al que pisa el lugar. Safe Cruz y su equipo trabajan conceptos creativos, sin claras influencias de ningún sitio, únicos  y que sin duda sorprenden como las truchas (empanadillas) de conejo al salmorejo, muy buenas. Además, cuentan con una selección de vinos canarios que merece la pena ser catada.

Saam - Lúbora

Ceviche de gambón sobre shisho y huevas – Lúbora

Lúbora ( Calle de Edgar Neville, 39 – noventa y uno 126 16 cincuenta)

Lo que por fuera semeja un bar más de la zona se convierte al entrar en un presumido restaurante de lo más agradable con una oferta de corte tradicional mas que busca versionar esos tradicionales dando un toque singular y a veces de fusión. El alma del proyecto, Raúl Harillo, ha pasado por cocinas de renombre como DiverXO, Goizeko Kabi o bien el extinguido El Chaflán y en Lúbora pretende efectuar una comida de la que hoy se lleva pero sin perder demasiado el norte. Sin duda, su plato más icónico es la versión de la fabada que consiste en un dumpling bañado por un sustancioso caldo que nos transporta directamente a este guiso si bien tengo una querida amiga que suspira por sus orejas de cochinillo confitadas y crepitantes con salsa chimichurri. Todo por unos veinticinco€ aproximadamente.

Tiradito de corvina - Tripea

Tiradito de corvina con leche de tigre de fruta de la pasión – Tripea

Tripea (Calle Vallehermoso treinta y seis (en el mercado) – 91 ochocientos veintiocho 69 cuarenta y siete)

Vivió en Perú, pasó por la cocina del famosísimo Nakeima, estuvo una temporada como mano derecha de Luis Arévalo en Kena y al fin Roberto Martínez Foronda ha decidido emprender el viaje en solitario desde su puesto en el efervescente Mercado de Vallehermoso. Con tan solo una barra apta para veinte comensales y una cocina a la vista de todo, Rober ofrece a todo el que se siente – más les vale reservar porque está siempre y en toda circunstancia hasta arriba – una especie de “menú degustación” con platos que viajan entre Asia y América Latina. Esta propuesta ruin y entretenida está triunfando entre el público de la capital y platos como su tiradito de corvina con leche de tigre de fruta de la pasión o bien el curry de ají de gallina ya se están transformando en obligatorios.

Toltilla de gambas y jugo de parihuela - Barra /M

Toltilla de gambas y jugo de parihuela – Barra /M

Barra /M (Calle Libertad cinco – 91 seiscientos sesenta y ocho cuarenta y seis 78)

La versión callejera del Perú más internacional que firma Omar Malpartida en este angosto e incómodo restaurant de Chueca que cuenta con una única barra y algunas pequeñas mesitas es fresca, gustosa y divertida. Sus ceviches canónicos son soberbios (tanto el thai como el verde “María”) pero asimismo valen la pena platos de la recién estrenada carta nueva como la Toltilla de gambas y parihuela, las gyozas madrileñas de cocido y tuétano o el potente curry rojo de mollejas y lengua. El comensal comparte esta barra donde los propios chefs preparan los platos fríos produciendo espectáculo ambiente a una cocina gustosa que se acompaña de una buena selección de cócteles a un precio medio que ronda los 30€ y con la que se viaja desde Perú hasta otras muchas partes del planeta.

Sándwich de Codorniz y Anguila ahumada - El Ingrediente

Sándwich de Codorniz y Anguila ahumada – El Ingrediente

El Ingrediente (Calle Alenza cinco – 91 137 57 setenta y dos)

El Ingrediente no es más que un humilde bar de distrito que hace pocos meses han cogido dos jóvenes cocineros (David Gutiérrez y Miguel Ángel López) y con escasos medios han creado un pequeño restaurant con valor. Cocina con toques de muchas partes, guiso y propuestas deliciosas – en una breve carta –  como su sándwich de codorniz y anguila ahumada, el tartare de pato o bien postres resultones como la pannacotta de amontillado o la espléndida tarta de queso. No dejen de lado sus propuestas fuera de carta y si no les apetece comer “sentados” acérquense a su barra donde van a poder picar algo bien rico y gozar de los que habrían de ser el futuro de la gastronomía madrileña (y por ese camino van).

Fran Vicente - El Sainete

Fran Vicente – El Sainete

El Sainete (Calle del Cordón cinco – noventa y uno 819 58 08)

La primera – y la segunda y la tercera – cerveza del día pueden probarla en El Sainete que, junto con su extensa variedad de esta bebida, cuenta con una cocina firmada por el ex concursante de Top Chef Fran Vicente. No voy a ser yo quien descubra que Fran es un gran chef, cosa que aquí demuestra con platazos como su versión de la pepitoria (de pularda en un caso así), la ventresca de atún rojo con guiso de tendones o bien unos canónicos callos a la madrileña. Quizás la localización no sea la mejor y el local no acompaña todo cuanto debería pero solo por los platos de Fran sin duda merece una visita.

Salmonete soasado - Barra Atlántica

Salmonete soasado – Barra Atlántica

Barra Atlántica (Calle Gravina diecisiete – 619 ciento cincuenta y cinco 794)

Aunque ya lleva un año y medio abierto, esta marisquería con producto y recetas gallegas que firman los chicos de Abastos veinte es uno de esos conceptos jóvenes llamados para quedarse. Acá se viene a dejarse llevar con lo que la mar haya traído ese día, catar el marisco bien cuidado del que alardean y algunas elaboraciones de pescado hechas a su manera. En mi visita, de lo en especial destacable probé unos percebes pequeños mas llenos de sabor, una excelente ensalada de xarda curada, un buen “tiradito” de salmonete, unas espléndidas navajas y la totalmente imperdible croqueta de cocido de La Molinera (debí reiterar como postre, que conste). El coste medio para este local informal de Chueca ronda los 35-55€.