Plato de Las Chicas, Los Chicos y Los Maniquís

Cena rapida de Las Chicas, Los Chicos y Los Maniquís de forma rapida.


Arroz de pato y gorgonzola - Foto Las Chicas, Los Chicos y los Maniquis

Arroz de pato y gorgonzola – Foto Las Chicas, Los Chicos y los Maniquis

Al son de los grandes éxitos de la temporada, entre letreros y luminosos de los comercios más significativos de entonces y con una estética kirsch que roza lo almodovariano pero sin extravagancias (al cargo del equipo de Espacio Creativo), la Movida madrileña vuelve a nosotros y no en forma de pub ni de disco sino más bien de restaurante con el nuevísimo Las Chicas, Los Chicos y los Maniquís. Esta reciente apertura en el centro de la capital española – concretamente en el hotel Axel de la calle Atocha – significa el desembarco por lo alto del Grup Iglesias (con más de treinta años de historia en la restauración y los principales socios de los hermanos Adriá en su imperio en la Urbe Condal) en la capital, un aterrizaje estudiado al milímetro en un espacio que mete en la coctelera las barras de los bares de toda la vida con los diner americanos y que además de una sala principal donde se encuentra esa barra en la que los chefs acaban los platos fríos cuenta asimismo con 3 reservados con diferentes decoraciones.

Las chicas, los chicos y los maniquis

El término está claramente logradísimo y cada detalle está cuidado al milímetro, desde las coloridas cartas que parece que surgen de la funda de un vinilo hasta excéntrica vajilla al cargo del maestro Piñero. De esta manera se rinde homenaje a esos folclóricos años 80 de Alaska y los Pegamoides, Radio Futura y Hombres G con una oferta gastronómica que va desde los clásicos del bar hasta alguna licencia extrajera y algunas adopciones de platos icono de ciertos restaurantes del grupo en Barna. La cocina, con Pedro Gallego al mando, no es algo más del sitio sino uno de sus puntos fuertes con formatos normalmente concebidos para compartir en una mesa informal y relajada con un ticket medio que ronda los 30€.

Guacamole y aceitunas esferificadas - Las chicas los chicos y los maniquis

Guacamole y aceitunas esferificadas – Las chicas los chicos y los maniquis

Empezar con las esferificaciones de aceituna gordal (1,60€) es ya un icono de todos los restaurantes de los Iglesias y es que son perfectas: explotan en la boca, su cobertura es muy fina y están repletas de sabor. Después, les va a parecer una tontería, pero una lata de esas navajas en aceite de oliva que sirven en Bobo Pulpín (Barcelona) les puede hacer cambiar su opinión sobre el marisco envasado puesto que son suaves mas al unísono lisas, delicadas y adictivas (diez con veinte€). También hay tradicionales como la ensaladilla rusa (ocho con cincuenta€) a la que aquí agregan cangrejo y aguacate y acompañan de unos grissini o, cruzando el charco, clásicos de allá como el guacamole de gambas con salsa criolla y totopos crujientes caseros (11,50€) al que un puntito más de aliño le hubiera venido de perlas.

Croquetas de jamón y pollo guisado - Las chicas, los chicos y los maniquis

Entre mis favoritos se encuentran sus mantecosas croquetas de jamón coronadas con un guiso de pollo elaborado a baja temperatura (tres con uno€) y también esas patatas bravas (siete con dos€) muy, muy crujientes por fuera y casi etéreas con una buena salsa brava y una espuma de all i oli suave y exquisita. No podía faltar en Las Chicas, Los Chicos y Los Maniquís, un buen bocadillo de calamares (seis con uno€), este con encurtidos y mayonesa de kimchi, y desde el mismísimo Espai Kru (Barcelona) se han traído asimismo el rodaballo frito entero (veintidos con cincuenta€) que se come taquito a taquito (pudiéndolo mojar en una mahonesa de lima) hasta llegar a la espina, con un rebozado perfecto, nada aceitoso y un interior jugoso potenciado por un suave aliño.

Bravas y bocadillo de calamares - Las chicas, los chicos y los maniquis

Bravas y bocadillo de calamares – Las chicas, los chicos y los maniquis

En el apartado de las carnes, “de cañón” según afirma la carta, pude probar un rico steak tartar (18,50€)  con patata crepitante – que le da un toque especial – y parmesano que se termina de preparar en la mesa mezclándolo con la yema de huevo, y un magnífico arroz de pato y queso gorgonzola (17,50€) con setas enoki y shimeji, enormemente aconsejable. De postre, el presentado como “flan fatal” es una mantecosa panna cotta con higos, miel y nueces pacanas (5,80€) aunque si apetece algo más refrescante siempre y en todo momento se puede decantarse por la piña osmotizada en coco-ron con lima (7,1€) y para acompañar el café serán ideales las trufas de café y baileys (cuatro con uno€).

Steak tartar y rodaballo frito- Las chicas, los chicos y los maniquis

La carta de vinos está bien escogida y en mi visita me comentaron que están añadiendo nuevas referencias en lo que se refiere a generosos, vermuts y otras especialidades. A propósito, tras comer o cenar no dejen de subir a la terraza para poner la guinda a la experiencia, desde allí verán los altos del la capital española de las letras y disfrutar de la calma de la enorme ciudad… hasta que abra “Bala Perdida“, el espacio subterráneo destinado a transformarse en un bar de cócteles de autor con música y picoteo en una cueva 100 por ciento cosmopolita.

16. Trufas de café y baileys - Las Chicas, Los chicos y los maniquís (Agosto 2017)

 

LAS CHICAS, LOS CHICOS y LOS MANIQUÍS

Calle Atocha, 49 (Hotel Axel)

Teléfono: 910883383

www.losmaniquis.com